Con el objetivo de inculcar la paz, la solidaridad y la cooperación celebramos el Día de la paz reflexionando sobre la manera en que podemos “hacer camino” hacia la paz, desarrollando conciencia de que ese camino que recorremos ha de dejar huella.

¿Te has parado a pensar alguna vez cómo te afectan a ti personalmente las distintas situaciones de violencia que vivimos en nuestro mundo? Y, ¿has pensado qué está en tu mano para favorecer la paz?, ¿qué es lo poquito que está en ti, pero que a modo de “efecto mariposa”, puede convertirse en un gran movimiento que genere una nueva cultura de la no violencia y la paz?

El Papa nos invita, una vez más, a tener bien abiertos los ojos a las situaciones de nuestro mundo, y al mismo tiempo contactar con el deseo de paz que todos llevamos dentro. Solo desde ahí, escuchando nuestro interior, compartiendo sueños con otros que deseen lo mismo y siendo creativos para buscar gestos cotidianos y propuestas concretas, podremos recrear entornos de paz. Así lo expresa el Papa Francisco:

«Todos deseamos la paz; muchas personas la construyen cada día con pequeños gestos; muchos sufren y soportan pacientemente la fatiga de intentar edificarla». En el 2017, comprometámonos con nuestra oración y acción a ser personas que aparten de su corazón, de sus palabras y de sus gestos la violencia, y a construir comunidades no violentas, que cuiden de la casa común. «Nada es imposible si nos dirigimos a Dios con nuestra oración. Todos podemos ser artesanos de la paz»

Uno de esos compromisos que están a nuestro alcance como educadores es celebrar con nuestros alumnos y en nuestros centros la Jornada escolar de la no violencia y la paz, un gesto que nos une a todas las escuelas del mundo. Y que supone un compromiso ineludible con la Buena Noticia de Jesús de Nazaret.

Recogiendo esa invitación del Papa Francisco a la “artesanía”, lo cual lleva inherente la posibilidad de aportar a lo creado “un sello personal”, hemos trabajado este curso desde la etapa de secundaria la actividad “Caminando hacia la paz, dejando huella”. Cada alumno/a ha confeccionado la huella de su pie, en cartulina, con un mensaje en su interior (una palabra, un texto, una imagen,…) que simboliza su manera de dejar huella caminando hacia la construcción de la paz.