En esta redacción voy a escribir sobre mis aficiones.

Voy a empezar por hablare de la cocina, me gusta mucho. A los once años me encapriché por la cocina y les pedí un montón de cosas a los reyes, que después me trajeron y me lleve todo ese año cocinando, la cual a mi madre le ponía la cocina patas arriba. Yo me lo pasaba bien haciendo bizcochos y magdalenas (que después se comía) pero ella se hartaba de limpiar.

Pasemos hablar sobre la gimnasia rítmica. Siempre ha sido mi afición desde que era pequeñita. Actualmente pertenezco a la FARG (Federación Andaluza de Gimnasia Rítmica) y entren en el CGRS (Club Gimnasia Rítmica Jerez). Empecé  a entrenar a los ocho años, aunque estuve dos años sin entrenar porque no sabía si me gustaba más el ballet que la gimnasia rítmica. A final, me decidí y volví a entrenar, pero esta vez en un club a nivel de escuela. Estuve dos años entrenando a nivel de escuela ( que es un nivel básicos) y sin que yo lo supiera, me hicieron un control para ver si había una evolución o no, pero en caso de que la hubiera poder federarme para que compitiera a un nivel más alto y evolucionara más rápido.

Finalmente me hicieron ese control durante el último año, que era mi segundo año en el club y en junio me confirmaron la noticia de que querían que entrenara a un nivel más alto, para competir a nivel nacional. Todo esto paso entre primero y segundo de E.S.O.

Ahora mismo entreno dos horas todos los martes, jueves y algunos sábados, sin vacaciones ni siquiera de navidad. Competir a este nivel requiere de mucho esfuerzo, constancia y sacrificio, pero da igual, a las gimnastas nos da igual porque la satisfacción que uno siente cuando le salen bien los ritmos(los bailes) no tiene precio y son únicos.

Ahora mismo estoy feliz con mi club, mis entrenadoras, mis compañeras y mi ritmo de entrenamiento. Siento que encajo en todo esto y que yo soy una pieza del maravilloso mundo del deporte. ¡ A por todas en el campeonato de Andalucía!

Por cierto he de mencionarte que siempre he querido hacer paracaidismo y “puenting”. Soy una niña muy atrevida, solo que mi madre, como es lógico, todavía no me lo permite.

 

María Balao, 3º ESO «A.

Curso 17/18.