Durante la última semana de junio realizamos en el colegio un campamento de verano. Nuestros alumnos realizaron una inmersión lingüística pues durante las cinco horas que estuvieron con nosotros todas las actividades se realizaron en inglés. Tanto los profesores, como monitores y la ayudante lingüística nos dirigíamos a ellos todo el tiempo en lengua inglesa.


De esta manera los niños aprenden un idioma de forma intuitiva, realizaron también una inmersión cultural al estar en contacto con la nativa que les enseñó numerosos juegos de su país. Esta experiencia les crea una actitud positiva para aprender o consolidar un segundo idioma. Cuando los niños ven que lo que están aprendiendo es útil y les sirve para comunicarse, favorece el que quieran seguir aprendiendo para lograr una mejor comunicación con las personas de habla inglesa.