Tercera sesión de “Padres en Compañía de María”

Este jueves empezábamos con una buena noticia: Alex, el monitor que ha acompañado a nuestros hijos en las dos primeras charlas, ha encontrado trabajo. En su lugar, el AMPA ha llamado a Gabriel, que terminó lidiando bien su primera faena, a pesar de lo concurrido del grupo.

Hay ganas de aprender y compartir. Se palpa en el ambiente. Una vez más, D. Julián nos desgrana pausadamente los conceptos, los consejos, las actitudes, los peligros… y también las anécdotas, que ayudan y hacen que el tiempo pase rápido.

En esta ocasión, me quedo con estas pinceladas:

Educar es como esculpir una talla, que en vez de mármol es de carne viva. Y no sólo carne, sino también espíritu. Es la mayor riqueza que podemos dar a nuestros hijos.

Nuestro objetivo no es tanto que crezcan sanos y fuertes, o sentar las bases para un brillante futuro académico o profesional, sino ayudarles a crecer interiormente, que tengan corazón y un espíritu grandioso, que sean todo un hombre o toda una mujer.

Por eso no es tan grave que por nuestra culpa hayan tenido algún accidente corporal con secuelas físicas, tanto como que podamos crearles traumas psicológicos, que quedan para toda la vida. Los tenemos estresados con tanta presión…

Para hacerlo bien, nos pasó Julián 10 puntos (en documento aparte) que eran el armazón, la estructura con la que poder actuar fuera cual fuera la edad de nuestros hijos, o incluso nuestras circunstancias personales. En resumen, supone entrega, renuncia, y convivencia con ellos. Debemos evitar la típica frase: “eso es cosa de mamá…”.

Los padres y la familia somos los principales educadores porque añadimos amor a la educación que también reciben en el colegio, en catequesis, en la calle…

Al final estuvimos poniendo en común nuestras dudas sobre todo esto, cómo acertar, cómo ser realmente los primeros educadores y no los últimos detrás de la tele, los amigos, internet… Julián lo tenía claro: nosotros ponemos las condiciones en las que se mueven nuestros hijos… y nos contó un chiste que anda en la red, genial para que se nos quedara claro. Teclead en google “anoche mamá y yo”…

Vicente Romero.

AMPA Compañía de María.