El sábado 6 de octubre, la Pontificia y Real Archicofradía del Santísimo Cristo de la Expiración, María Santísima del Valle Coronada, San Juan Evangelista y San Pedro González Telmo, regresó a su Ermita tras finalizar las obras de restauración y después de permanecer varios años en el Convento de San Francisco. La Niña María presidió el paso de palio de la Virgen del Valle. Su camarera Dª Lola Rodríguez Pereira fue la encargada de colocarla en el paso.